viernes, 29 de marzo de 2019

Plan de Desarrollo 2018-2022 Componente Salud


La salud en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo: ni equidad, ni calidad
Por: Mauricio Torres-Tovar
Médico Salubrista, Profesor Universidad Nacional de Colombia.

La propuesta del PND en salud es más de lo mismo, no hay un cambio de orientación, no hay cambios estructurales, el foco sigue siendo lo financiero y no la salud de la gente, a pesar de que retóricamente se hable de calidad y de equidad. Los que van a seguir felices son los actores de mercado que no son tocados y seguirán lucrándose a expensas de la salud y la vida de la gente.

El gobierno nacional ha entregado al Congreso de la Republica la propuesta de Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2018 – 2022, para su estudio y aprobación. Los PND son las cartas de navegación de los gobiernos nacionales para su periodo de gestión, con lo cual muestran sus principales orientaciones y apuestas en materia de políticas públicas.
La propuesta del PND 2018 – 2022 denominada “Pacto por Colombia, pacto por la equidad” tiene como objetivo “sentar las bases de legalidad, emprendimiento y equidad que permitan lograr la igualdad de oportunidades para todos los colombianos, en concordancia con un proyecto de largo plazo con el que Colombia alcance los Objetivos de Desarrollo Sostenible al 2030”.

La propuesta del PND está estructurada bajo tres ejes: i) legalidad, referida a las libertades individuales, los bienes públicos, el imperio de la Ley y la garantía de los derechos humanos, lucha contra la corrupción; ii) emprendimiento, vinculado a la formalización del trabajo y el fortalecimiento del tejido empresarial en las ciudades y en el campo; y iii) equidad, entendida como resultado final y suma de los dos ejes anteriores.
En este sentido la propuesta del PND ubica como su base la equidad y la vincula con los compromisos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, asunto acertado dado el contexto de desigualdades e injusticias presentes en Colombia, pero con el error de creer que la suma de la legalidad y el emprendimiento dan por resultado la equidad.
Es decir, en Colombia no hay equidad no exclusivamente por problemas de legalidad y falta de emprendimiento, la hay porque existe una base histórica de distribución desigual e injusta de la tierra, la riqueza y los ingresos, por lo cual hay unos pocos que concentran la riqueza y someten al resto a la pobreza. Sin una clara y contundente política de redistribución de la riqueza, no es posible enfrentar estructuralmente la inequidad, por más legalidad y emprendimiento que exista.
La propuesta a su vez, contempla diversos pactos, articulados a los tres ejes, referidos a la sostenibilidad; la ciencia, la tecnología y la innovación; el transporte y la logística para la competitividad y la integración regional; la transformación digital; la calidad y eficiencia de los servicios públicos; los recursos minero-energéticos; la protección y promoción de la cultura y el desarrollo de la economía naranja; la construcción de paz; la equidad de oportunidades para grupos diversos; la inclusión de personas con discapacidad; la equidad de las mujeres y la gestión pública efectiva.

Así mismo, la propuesta del PND integra una visión territorial basada en la importancia de conectar territorios, gobiernos y poblaciones, lo que conlleva un pacto por la descentralización y un pacto por la productividad y la equidad en las regiones.

A diagnósticos imprecisos, terapias incorrectas
El Departamento Nacional de Planeación, DNP, es el organismo Estatal encargado de liderar el diseño de la propuesta del PND. En sus consideraciones de la situación actual del país establece cuatro grandes aspectos que son los que debe intervenir el PND: desigualdades sociales, disparidades territoriales, problemas en la productividad nacional e ineficacia en el gasto público.
Considera el DNP que hay desigualdad en las condiciones de vida y mucha inequidad en Colombia, a pesar de que ha caído la pobreza y la pobreza extrema y hay un aumento de la clase media, pero que aún se mantienen vulnerables.

Las cifras que sostiene el DNP es que a 2017 había 12,9 millones de personas en condición de pobreza monetaria y 3,6 millones en pobreza monetaria extrema. Según los datos del DNP a 2017 había 26,9% de clase pobre, 30,9% de clase media, 39,9% de clase vulnerable (que no explica que clase social es, dado que tanto la pobre como la media tienen vulnerabilidades) y 2,3% de clase rica. Estas cifras muestran que la tesis de que sigue habiendo desigualdad e inequidad es acertada, pero su análisis es deformado y acomodado1. Tal vez la conclusión más clara es que la concentración de la riqueza en el país sigue su línea histórica en tanto en 2002 la clase rica era del 1,5% de la población y en 2017 el 2,3%.

Reconoce las grandes disparidades territoriales en desarrollo económico y calidad de vida y la presencia de territorios con altos niveles de violencia. Ubica como en el país hay territorios con características de países europeos y latinoamericanos, pero igualmente como hay territorios con condiciones parecidas a las que le ocurren a países africanos. Por ejemplo, la mortalidad infantil que tiene Medio Baudó en el Choco es de 41,6 por mil nacidos vivos, tasa como la que tiene Etiopia; mientras la tasa en Cali es de 7,8 por mil nacidos como la que tiene Uruguay.
Sostiene en ese sentido el DNP, que las desigualdades en las condiciones de vida requieren aproximaciones diferenciales al territorio dependiendo de la magnitud de las brechas y de su capacidad institucional, asunto acertado. Habría que agregarle en ese sentido que las cifras e indicadores siempre requieren desagregación por regiones y no quedarse con la cifra nacional, porque allí se encubren estas desigualdades e injusticias.
Considera el DNP que se ha estancado la productividad nacional, que hay una informalidad laboral y empresarial alta, que la productividad tiene alta dependencia de la minería y de los hidrocarburos, que hay una lenta transformación productiva y un entorno que no estimula la competencia, donde hay costos tributarios y regulatorios que dificultan la actividad empresarial. Nuevamente la tesis es acertada pero su análisis inadecuado. Sacar del estancamiento a la productividad nacional pasa por reconocer nuestras fortalezas en lo productivo, reconociendo que somos un país con una importante vocación agrícola, que se requiere levantar un proyecto de nación que impulse proyectos productivos propios, con una perspectiva sustentable, que impida el despojo de nuestros recursos por las corporaciones industriales multinacionales y que no ahonde la tesis que lo que necesitan los empresarios es pagar menos impuestos y menos salarios para poder contribuir en la productividad.

Por último, el DNP considera que hay una alta ineficiencia del gasto público, que el gasto público social se concentra en subsidios, que esto se rodea de una excesiva producción normativa y que el gasto en pensiones es altamente regresivo. Nuevamente una tesis correcta, con una interpretación inadecuada: claro, hay una ineficiencia en el gasto público, pero se relaciona con el enfoque neoliberal de las políticas públicas que el país impulsa hace más de tres décadas, en tanto la focalización a la población más pobre a través de subsidios es inadecuada y una política que no lleva a enfrentar estructuralmente las inequidades.
Vuelve y juega, el enfrentamiento a la inequidad pasa por una adecuada redistribución de los recursos, con una política tributaria progresiva (quienes tienen más pagan más) y no perfeccionando la política de subsidios, que en el fondo lo que busca es restringirlos más, como en pensiones, con el argumento falaz que el esquema de prima media escalonada (manejada por Colpensiones, en donde si opera el criterio de la solidaridad intergeneracional) es inadecuado por darle más al que tiene más y que por lo tanto todos debemos pasar al esquema de ahorro individual, es decir que se privatice todo el sistema pensional, para seguir enriqueciendo las arcas del sistema financiero privado, para que se siga sosteniendo la línea histórica de concentración de la riqueza a partir del despojo, en este caso de nuestros ahorros laborales.

La salud en el PND: ni calidad, ni equidad financiera
En relación con el tema específico de salud, la propuesta del PND en el pacto por la equidad plantea “la necesidad de alcanzar un consenso sobre una visión de largo plazo del sistema de salud, centrada en la atención de calidad al paciente, con cobertura universal sostenible financieramente y acciones de salud pública consistentes con el cambio social, demográfico y epidemiológico que enfrenta Colombia”.

Para esto formula un conjunto de medidas en los artículos 127 al 141 de la propuesta del PND relacionadas con temas de competencias en salud por parte de la nación y de los Departamentos; destinación y distribución de los recursos del sistema general de participaciones para salud; distribución de los recursos de aseguramiento en salud y de los recursos del componente de salud pública y subsidios a la oferta; pago de servicios y tecnologías de usuarios no afiliados; sostenibilidad financiera del SGSSS2; saneamiento financiero del sector salud en las entidades territoriales; giro directo; eficiencia del gasto asociado a la prestación del servicio y tecnologías no financiados con cargo a los recursos de la UPC; incentivos a la calidad y los resultados en salud; solidaridad en el sistema de salud; integrantes del SGSSS; cotización de trabajadores independientes y exoneración de aportes.

Es evidente que vuelve este gobierno, como los anteriores, a poner énfasis en la sostenibilidad financiera del sistema, un tema recurrente en el abordaje del sistema de salud colombiano. Esto traduce una comprensión absolutamente limitada de la salud, plegada a la atención a la enfermedad y no comprendida en su complejidad ligada a las condiciones en que se vive y se trabaja, lo que demandaría políticas de bienestar más allá de colocar toda la carne en el asador del sistema de salud, en donde ya muchas investigaciones demuestran que solo aporta en un 11% a la construcción social de la salud.
Esta visión reducida se observa claramente en el artículo 128 sobre la destinación y distribución de los recursos del sistema general de participaciones para salud, que plantea que el 90% de estos recursos vaya al componente de aseguramiento en salud de los afiliados al Régimen Subsidiado y el 10% para el componente de salud pública y subsidios a la oferta.

Acá se asume que lo importante es que la gente esté asegurada, a sabiendas que no es garantía el ser atendido, aunque se esté afiliado. Se equipara aseguramiento a equidad, que no tiene sustento, en tanto por la vía del aseguramiento no se recibe lo que se requiere en salud de acuerdo a las necesidades individuales y a los contextos territoriales, sino de acuerdo a la capacidad de pago, que establece el paquete de servicios que se recibe. Quien paga más, recibe más, quien paga menos, recibe menos. No se recibe de acuerdo con lo que se requiere. Esto claramente no es una vía para alcanzar la equidad en salud.
Adicional a esto, es colocar todo el esfuerzo financiero en la atención a la enfermedad. Por qué no invertir esta fórmula, por qué no colocar el 90% de los recursos de salud de la nación a mejorar lo sanitario, lo ambiental, lo alimentario de la población, de seguro así conseguiríamos una condición mejor de salud para la población, como lo demuestran las experiencias en los países que lo hace de esta manera.

Pero claro, hay que entender que el negocio está en el aseguramiento, el negocio está en la atención a la enfermedad, producir salud mejorando el bienestar y la vida de la gente no renta para los actores de mercado metidos en el negocio de la salud.
En relación a la propuesta de saneamiento financiero del sistema, que es una de las mayores preocupaciones, las formulas no son distintas a las que gobiernos anteriores han planteado: control de pagos a lo no PBS (Plan de Beneficios de Salud) estableciendo un listado exhaustivo y topes para el pago; pago directo a las EPS, IPS y a los proveedores de tecnologías y medicamentos; inyección de recursos públicos al sistema para sanear las deudas, que fue lo que denomino Duque en su campaña Acuerdo de Punto Final; y mecanismos para que sean el menor número de personas posibles las que reciban subsidios completos.

Vuelve y aparece la propuesta de incentivos a la calidad y los resultados en salud (Art. 137), planteándose que habrá unos incentivos monetarios, de reconocimiento social y empresarial para los distintos actores del sistema de salud que demuestren calidad y resultados. Esto no opera en un sistema de salud con lógica de mercado, donde lo sustancial es la relación costo-beneficio de sus actividades, que subordina la calidad, la calidez y la garantía real del derecho a la salud.

Aparecen varias perlas en el articulado, dos para destacar: una es lo que eufemísticamente denominan solidaridad en el sistema de salud, que consiste que los afiliados al Régimen Subsidiado, que de acuerdo con el SISBÉN sean clasificados como no pobres o no vulnerables deberán contribuir solidariamente al sistema, de acuerdo con su capacidad de pago parcial, definida según el mismo SISBÉN (Art. 138). La otra, es que los trabajadores independientes con ingresos iguales o superiores a un salario mínimo legal mensual vigente efectuarán su cotización sobre una base mínima de cotización del 55% del valor de los ingresos (Art. 140), por ahora lo hacen sobre el 40%.

Como se observa entonces, la propuesta del PND en salud es más de lo mismo, no hay un cambio de orientación, no hay cambios estructurales, el foco sigue siendo lo financiero y no la salud de la gente, a pesar de que retóricamente se hable de calidad y de equidad. Acá la gente está para que sea la que financie el negocio, bien pagando de donde no tiene que pagar, bien recibiendo menos sueldo, bien pagando más impuestos, bien subsanando los detrimentos y la corrupción de los entes privados con dineros públicos. Los que van a seguir felices son los actores de mercado que no son tocados y seguirán lucrándose a expensas de la salud y la vida de la gente.

Construir un real pacto social por la salud como derecho humano
Esta propuesta de PND sigue en el mismo camino en el que se ha andado en los gobiernos anteriores, basado en diagnósticos parciales, con análisis acomodados y generando terapias incorrectas, pero útiles a los mercaderes de los asuntos de la gente que se ven como negocio: los recursos naturales, la salud, la alimentación, la educación, el saneamiento.

Con este articulado de la propuesta del PND no es posible alcanzar los objetivos que se traza en materia de salud, en tanto no logra una visión de largo plazo del sistema de salud consensuada, ni atención centrada en calidad hacia el paciente, ni equidad financiera, ni un énfasis en la salud pública con una aproximación diferencial al territorio, tal como lo considera el mismo DNP. Una real desconexión entre el propósito y las formas de logarlo.

La propuesta del PND de realizar un gran pacto de todos por la sostenibilidad de la salud, es un planteamiento hecho desde hace muchos años por sectores sociales, académicos y políticos, pero no precisamente en clave de sostenibilidad financiera del sistema de salud, sino en clave de configurar un conjunto de políticas públicas y un sistema de salud, que efectivamente afecten y transformen positivamente las determinaciones sociales de la salud, relacionadas como se ha dicho ya, con las condiciones de vida y trabajo.

¿Será que el gobierno nacional, las EPS, la industria, los proveedores de insumos y medicamentos, los médicos, los hospitales y clínicas, si estarían dispuesto a liderar un proceso de pacto en conjunto con la academia, las organizaciones sociales, los gremios de trabajadores de la salud y el conjunto de la ciudadanía, no para como dice el Ministro de Salud “cuidar y usar adecuadamente, entre todos, el sistema de salud”, sino para configurar políticas y un sistema de salud que produzca salud y no exclusivamente atención a la enfermedad, es decir un pacto social que aborde a la salud como un derecho humano fundamental, en toda la complejidad de su contenido, y no como mercaduría?
La experiencia en todos estos años nos ha demostrado que esto sería muy improbable y el camino trazado por esta propuesta del PND desafortunadamente lo ratifica. Esto solo será posible con una amplia y fuerte movilización del conjunto de la sociedad, que reconozca que 25 años con este sistema de salud implantado por la Ley 100 son suficientes y que se requiere de una nueva forma de comprender, diagnosticar y abordar la salud en el país, una forma que enfrente las injusticias en salud y que tome en cuenta realmente las dinámicas regionales y poblacionales. 

Ver articulo en: Pagina Viva la ciudadanía      

domingo, 10 de febrero de 2019

Nombramiento de Gerentes o Directores de las ESE

Ley 1797 de 2016 "Por la cual se dictan disposiciones que regulan la operación del Sistema General de Seguridad Social en Salud y se dictan otras disposiciones".

Artículo 20. Nombramiento de Gerentes o Directores de las Empresas Sociales del Estado. Los Gerentes o Directores de las Empresas Sociales del Estado del nivel territorial serán nombrados por el Jefe de la respectiva Entidad Territorial. En el nivel nacional los Gerentes o Directores de las Empresas Sociales del Estado serán nombrados por el Presidente de la República. Corresponderá al Presidente de la República, a los Gobernadores y los Alcaldes, dentro de los tres (3) meses siguientes a su posesión, adelantar los nombramientos regulados en el presente artículo, previa verificación del
cumplimiento de los requisitos del cargo establecidos en las normas correspondientes y evaluación de las competencias que señale el Departamento Administrativo de la Función Pública. Los Gerentes o Directores de las Empresas Sociales del Estado serán nombrados para periodos institucionales de cuatro (4) años, el cual empezará con la posesión y culminará tres (3) meses después del inicio del periodo institucional del Presidente de la República, del Gobernador o del Alcalde. Dentro de dicho periodo, sólo podrán ser retirados del cargo con fundamento en una evaluación insatisfactoria del plan de gestión, evaluación que se realizará en los términos establecidos en la Ley 1438 de 2011 y las normas reglamentarias, por destitución o por orden judicial.

Parágrafo transitorio. Para el caso de los Gerentes o Directores de las Empresas Sociales del Estado que a la entrada en vigencia de la presente ley hayan sido nombrados por concurso de méritos o reelegidos, continuarán ejerciendo el cargo hasta finalizar el período para el cual fueron nombrados o reelegidos.
Los procesos de concurso que al momento de entrada en vigencia de la presente ley, se encuentren en etapa de convocatoria abierta o en cualquiera de las etapas subsiguientes continuarán hasta su culminación y el nombramiento del Gerente o Director recaerá en el integrante de la terna que haya obtenido el primer lugar, el nominador deberá proceder al nombramiento en los términos del artículo 72 de la Ley 1438 de 2011. En el evento que el concurso culmine con la declaratoria de desierto o no se integre la terna, el nombramiento se efectuará en los términos señalados en el primer inciso del presente artículo.
Del mismo modo, en los casos en que la entrada en vigencia de la presente ley, no se presente ninguna de las situaciones referidas en el inciso anterior, el jefe de la respectiva Entidad Territorial o el Presidente de la República procederá al nombramiento de los Gerentes o Directores dentro de los tres meses siguientes a la entrada en vigencia de la presente ley, en los términos señalados en el presente artículo.

sábado, 25 de agosto de 2018

Vida Saludable


Guía para la implementación de Ciudades, Entornos y Ruralidad Saludable (CERS)



I. Objetivo El objetivo de este documento es establecer una metodología unificada que le permitirá a las entidades territoriales desarrollar y acompañar la adopción de la estrategia de ciudad, entorno y ruralidad saludables (CERS). La cual permite ser adoptada en virtud de las particularidades de los territorios y de las complejidades de las relaciones de los distintos actores y del propio ciclo político. Esta guía describe el paso a paso en la aplicación de la estrategia CERS, la cual se implementa a través de una serie de fases, desde la identificación de actores, la recopilación de datos básicos, hasta la planificación de la implementación de estrategias, y la puesta en marcha del sistema de monitoreo para la evaluación y seguimiento endógenos y exógenos de los resultados en salud. 

jueves, 9 de febrero de 2017

Modelo Integral de Atención en Salud MIAS

Ingreso al colegio con las pilas puestas en salud

Acciones como un correcto lavado de manos antes de consumir los alimentos e ingresar al baño; una lonchera saludable; almuerzos balanceados y esquemas de vacunación al día son aspectos claves para mantener saludables a los menores de edad.

Al inicio de 2017, la dirección de Promoción y Prevención del Ministerio de Salud y Protección Social adelantó la campaña nacional de vacunación y ahora promueve la alimentación saludable de cara al ingreso al colegio de más de 10 millones de estudiantes -entre los 5 y 16 años-. Acciones como un correcto lavado de manos antes de consumir los alimentos e ingresar al baño; una lonchera saludable; almuerzos balanceados y esquemas de vacunación al día son aspectos claves para mantener saludables a los menores de edad. El incremento del consumo de frutas y verduras a 400 gr al día, así como de los niveles de actividad física moderada de al menos 150 minutos a la semana en adultos (más de 18 años), 60 minutos diarios en jóvenes (de 5 a 17 años) y 180 minutos en niños y niñas (entre 1 a 4 años) son hábitos que deben convertirse en recurrentes en todas las etapas de vida de las personas. Con estas estrategias se estima que es posible reducir el 30 % del número de casos de enfermedades cardiovasculares, el 27 % de diabetes tipo 2 y alrededor del 25 % del número de casos de cáncer. 

Dentro de las recomendaciones nutricionales se debe tener en cuenta –desde el punto de vista institucional– la promoción en los entornos laboral, escolar y comunitario de los puntos de distribución de frutas y verduras, posicionando la estrategia 5 al día, favoreciendo la disponibilidad y el acceso alimentos saludables. 

Así mismo, la divulgación en medios masivos de los beneficios de la alimentación saludable con énfasis en consumo de frutas y verduras. Finalmente, la motivación en los mercados locales de la promoción de una alimentación saludable en los diferentes entornos de vida como el escolar, universitario, laboral, hogar, comunidad e institucional. 

Otras recomendaciones en las que enfatiza la subdirección de Enfermedades No Transmisibles apuntan a reducir el consumo de grasas saturadas y de sal, incrementar el consumo de fibra y reducir en las loncheras el consumo de bebidas azucaradas y productos de alto contenido caló- rico sin valor nutricional.

Fuente: Ministerio de Salud Colombia 

domingo, 3 de abril de 2016

POR QUE UN MUNICIPIO SALUDABLE

Los determinantes sociales de la salud son las circunstancias en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de salud. Esas circunstancias son el resultado de la distribución del dinero, el poder y los recursos a nivel mundial, nacional y local, que depende a su vez de las políticas adoptadas (OMS). Teniendo en cuenta estos elementos la Fundación Equidad y Compromiso por la Salud Sin Fronteras (FecSalud) definió aportar con su trabajo, al Sistema de Seguridad Social en Salud Colombiano desarrollando proyectos encaminados al mejoramiento de la calidad de vida de la población ejecutando acciones definidas en las Políticas, Planes, Programas y Proyectos que en las entidades territoriales se desarrollan.

Como organización sin ánimo de lucro contamos con profesionales de las más altas calidades para el diseño, gestión, operación, monitoreo y evaluación de Planes, Programas y Proyectos de Salud Pública, Estilos de Vida Saludable, Municipios y Entornos Saludables de la Estrategia OPS–OMS, Asistencia a víctimas del conflicto armado, atención integral a poblaciones vulnerables.   

Como organización esperamos ser reconocidos desde ya como una Fundación confiable, que maneja los procesos con los más altos estándares de calidad en la ejecución de los proyectos que promueven el bienestar humano,  social, empresarial y cultural de las poblaciones a atender.

POR QUE UN MUNICIPIO SALUDABLE: 

         Es una tarea integradora para la construcción de entornos y opciones favorables a la salud, con la participación de organizaciones comunitarias e instituciones de todos los sectores, y bajo el liderazgo político local
         Se caracteriza por una preocupación explícita por la salud y la equidad en todas las áreas de la política
         El municipio se convierte en protagonista del cambio social, en una auténtica institución de liderazgo en el desarrollo de la localidad y la comunidad.
         Es un plan de acción de desarrollo sostenible para mejorar las condiciones sociales a largo plazo con metas para garantizar la salud y la calidad de vida de sus habitantes
         Fortalece la gestión del Gobierno Local
         Es una nueva forma de gestión municipal, viable políticamente, con autoridades comprometidas con la causa social, con la calidad de vida de la población y técnicamente preparadas
         Supone un nuevo abordaje de la promoción del desarrollo social, económico, político y cultural de los municipios
         La participación, el compromiso y liderazgo del Alcalde son importantes porque garantizan el respaldo institucional del gobierno local y la continuidad en las acciones para desarrollar un municipio saludable
         Es la mejor fórmula de conformar una nueva articulación entre poder público, sociedad y grupos económicos, que pueda mejorar las condiciones de todos los habitantes.
         Se reafirma el rol del municipio como promotor del empleo y la inversión; la cohesión social se reafirma
         Están diseñadas no sólo para mejorar la imagen de los líderes políticos, los enfoques deben representar esfuerzos sustanciales por fomentar cambios reales y sostenibles. Se acumulan ganancias en capital social y capital humano.
         Significa en definitiva, gerenciar con excelencia 




   

PORTAFOLIO DE SERVICIOS FecSalud

PROYECTOS: Diseño, gestión, operación, monitoreo y evaluación de Planes, Programas y Proyectos de Salud Pública, Estilos de Vida Saludable, Municipios y Entornos Saludables de la Estrategia OPS–OMS

ASESORÍA en: Planes de Desarrollo Institucionales, Planes Territoriales de Salud, Plan Decenal de Salud Pública.

SISTEMA OBLIGATORIO DE GARANTÍA DE LA CALIDAD: Habilitación, PAMEC, Acreditación y Seguridad del Paciente de Entidades de Salud y de Empresas Privadas.

FORMACIÓN: y orientación a las comunidades de forma solidaria; (en diferentes áreas del conocimiento).

ASISTENCIA a: víctimas del conflicto armado, restitución de derechos humanos, atención integral a poblaciones vulnerables. 

DISEÑO Y OPERACIÓN: de Políticas Públicas de infancia, adulto, salud mental, salud sexual y reproductiva.

ASESORÍA PROFESIONAL: en iniciativas de Proyectos que se generen de las Organizaciones Comunitarias.